Podemos encontrar las más diversas tiradas de Tarot empleadas en una consulta sobre el amor; puede utilizarse la baraja de Tarot completa, aunque también es corriente que se recurra únicamente a los naipes del Arcano Mayor, puede variar el número de cartas empleado en la tirada, puede variar su distribución, y por tanto puede variar también aquello que representa cada una. No es muy adecuado hablar de que una tirada vaya a ser mejor que otra por sí misma pues cada tarotista tiene sus preferencias, sus métodos, y una forma de hacer con la que se encuentra más cómodo.
Pero lo que no va a variar es el aspecto alegórico de la tirada. El Tarot es un método de adivinación de tipo simbólico que puede servir como guía u orientación, pero que en ningún momento va a proporcionar datos concretos. No podemos preguntar al Tarot el nombre de nuestra futura pareja, ni la fecha exacta en que la conoceremos. Pero en una tirada del amor si podremos interesarnos, por ejemplo, sobre cómo va a evolucionar una relación que esté empezando en estos momentos, si conoceremos alguna vez a la persona ideal para nosotros, o si finalmente encontraremos el amor.
En este tipo de cuestiones el Tarot nos puede servir como guía sentimental. No debemos tomar el resultado de una tirada como si de una sentencia inexorable se tratase. Al contrario, una buena tirada puede llegar a ofrecernos la información necesaria para encauzar una situación que quizá no sea de nuestro agrado. Una tirada del amor nos da pistas, indicios, de por dónde pueden discurrir los acontecimientos en materia sentimental, pero también nos ofrece pistas sobre cómo afrontar esos mismos acontecimientos amorosos.
Por ejemplo, no es infrecuente que se recurra al Tarot para conocer el futuro de una relación que parece haber entrado en un periodo de crisis, incluso para saber si dicha relación en realidad tiene algún futuro o no. Una tirada del amor nos podrá indicar hacia donde evoluciona esta relación, ya sea hacia una reconciliación, ya sea hacia la ruptura, pero al mismo tiempo nos puede llegar a dar indicios sobre cómo podremos intervenir en dicha evolución.
Si es que deseamos hacerlo, claro está.